Fotografía y vídeo
Reportaje de comunión en Rota y Cádiz: ceremonia, celebración y sesión previa. Seis packs.

«El día se va volando y él no se acuerda de nada.»
Entre la iglesia, las fotos de rigor y el restaurante, los padres acaban sin una sola foto decente con su hijo. Mi trabajo ese día es ese: que dentro de veinte años quede cómo era él, no cuatro fotos de grupo mal encuadradas a la puerta de la iglesia.
La iglesia y los posados con la familia a la salida. Dos horas centradas en la ceremonia.
La iglesia y la celebración de después, con los amigos, el baile y la tarta. Cuatro horas para el día entero.
Además del día, hacemos una sesión aparte otro día y eliges dónde: en estudio, con fondo y luces montadas, o en exteriores a la hora buena de luz. Ahí es donde salen los retratos que acaban enmarcados.
Minuto y medio con la ceremonia y la familia, montado con música. Lo justo para tenerlo y enseñarlo.
Un Relato con la iglesia y la fiesta, con el sonido de verdad: el cura, los aplausos, la música.
El día completo más una sesión aparte otro día —estudio o exteriores, tú eliges— y de ahí sale un Relato largo con los dos momentos.
No pongo minutos exactos porque cada día da lo que da: una boda con ochenta invitados no cunde igual que una de veinte. Estos son los cinco tamaños, de menos a más.
Lo esencial y poco más: la entrada, el momento y las caras. Para mandarlo por WhatsApp el mismo día. Alrededor de un minuto.
Ya cuenta el día de principio a fin, con sonido y música. Es el tamaño que la gente ve entero sin adelantar. Alrededor de minuto y medio.
Cabe la ceremonia y la celebración, con las voces de verdad: el cura, los discursos, los aplausos. Alrededor de dos minutos y medio.
Cuando hay dos días que juntar —la sesión aparte y el evento— o el día da mucho de sí. Alrededor de tres minutos.
El día completo montado como una historia, no como un resumen. Se pone en la tele y se ve con la familia. Alrededor de cuatro minutos.
Todo: preparativos, ceremonia, banquete y fiesta, sin dejarse nada fuera. Es la de las bodas de día completo. Alrededor de ocho minutos.
Si lo tuyo se sale de estos packs —más horas, una celebración fuera de la provincia— escríbeme con la fecha y el sitio y te paso un precio cerrado en 24 h. Sin sorpresas ni extras de última hora.
Me dices el día y el sitio, te confirmo que lo tengo libre y se bloquea con la reserva.
Horarios, quién es quién y los momentos que no te puedes perder. Si no conozco el sitio, me paso antes.
Llego antes de la hora. Me muevo poco, molesto menos y no te hago posar más de lo necesario.
Selección, color y sonido. Galería online para descargar y compartir con toda la familia.
Con el 50 %. El resto se paga el día del evento, antes de empezar a grabar.
Sin coste si lo tengo libre. Y si no lo tengo, te devuelvo la reserva entera.
Depende de cuándo. Con más de tres meses de antelación te devuelvo la mitad de la reserva. Más cerca se queda: es un día que ya no puedo vender.
En 4 semanas. Bautizos, comuniones y revelaciones. Las bodas, en 6 semanas.
Te aviso antes de seguir. Las horas extra se cobran aparte, pero nunca aparece en la factura algo a lo que no hayas dicho que sí.
En la provincia, no. Fuera de Cádiz se suma al presupuesto y lo sabes antes de reservar.
Seis meses. Desde la entrega. En ese plazo descárgalo y haz tu propia copia.
Solo si te parece bien. Puedo enseñar el trabajo en mi web y mis redes. Dímelo al reservar y no se publica nada.
Las horas de cobertura y las cantidades de fotos que ves en cada pack son aproximadas: son la referencia de lo que suele salir, no una cifra cerrada. Dependen de cómo vaya el día, de cuánta gente haya y de la luz que tengamos. El precio no cambia porque salgan algunas más o algunas menos.
Transferencia o Bizum, y factura siempre, con el IVA desglosado. La reserva al confirmar y el resto el día del trabajo o al entregar, según el pack.
Sí, todos. Lo que ves en cada tarjeta es lo que pagas: no hay sorpresas al final.
Las dos yo a la vez, no. Y es a propósito: en cuanto estoy pendiente de la cámara de vídeo dejo de estar pendiente de la foto, y acaban saliendo las dos a medias. Prefiero hacer una cosa entera que dos por la mitad.
Si quieres foto y vídeo del mismo día, te pongo a un compañero de confianza: una de las dos la llevo yo de principio a fin y la otra la lleva él igual. Te paso los dos precios juntos antes de reservar y sabes de antemano quién va a ir.
Te lo digo en cuanto lo sepa y busco a un compañero de confianza para cubrir el día. Si no encuentras el reemplazo bien, te devuelvo todo lo pagado, reserva incluida.
Las que pone el pack, ya seleccionadas y editadas una a una. No te doy ochocientas sin revisar para que parezcan muchas: te doy las que están bien.
Solo. Es lo que me deja moverme rápido y molestar poco. La única vez que vamos dos es cuando quieres foto y vídeo del mismo día: ahí viene un compañero y cada uno lleva lo suyo entero. Se presupuesta aparte y lo hablamos al reservar.
Sí, está en el bloque de Extras: álbum de 30×30 con 60 páginas, libros de padres y libro de firmas. El diseño va incluido.
Porque de una boda salen entre ciento cincuenta y seiscientas fotos, según el pack, que reviso, selecciono y edito una por una, y el vídeo se monta encima de eso. Prefiero decirte seis semanas y cumplirlas que prometerte dos y fallar.